Extrema derecha y redes sociales: un holocausto digital

Lejos quedan ya los tiempos en los que las auténticas “campañas políticas” se hacían en las calles, repartiendo propaganda o intentando convencer a tu compañero de trabajo de que el partido X era lo que el país necesitaba para terminar de “arrancar”.

La era moderna y en concreto, la era digital, ha traído consigo otro tipo de forma de mover a las masas. Y es que prácticamente el 100% de la población de España tiene acceso de una u otra manera a la información que se propaga en internet.

Cierta o no.

Redes Sociales o cómo captar almas

Más recientemente, el uso de redes sociales se ha extendido a casi la totalidad de la población y, aunque la gran parte está constituida por gente joven, hoy en día cualquier tipo de persona consume este tipo de herramientas.

Y algo está claro: los partidos de extrema derecha saben muy bien que las redes sociales son la forma más rápida, barata y directa de proyectar sus ideas en cierta parte de la población.

La archiconocida “Cambridge Analytica”, cuyo servicio precisamente se enmarca en el desarrollo de estrategias para campañas políticas que inciden en el uso de las redes sociales como medio de difusión, usó millones de datos privados para cambiar el comportamiento de la audiencia en la campaña de Trump en las elecciones presidenciales de 2016.

¿Qué sugiere este dato? Que la “guerra” política digital existe y está mucho más afianzada de lo que podemos imaginar.

Las fake news o los bulos de internet

Otro de los fenómenos que contribuye a propagar la ideología de estos partidos de extrema derecha, son las llamadas “fake news”. Noticias falsas, pero que por su contenido atractivo son compartidas a través de redes sociales, convirtiéndose en información viral en poco tiempo. Algo muy utilizado por los partidos de extrema derecha para dañar la salud política del partido rival.

Este tipo de fenómenos tiene un componente psicológico importante. Y es que estas noticias falsas suelen ser reenviadas por personas cercanas a través de WhatsApp, Telegram o grupos de Facebook. De ese modo, incorporamos la información de manera inmediata como información certera. Y es que… ¿cómo nos va a pasar una noticia falsa nuestro hermano?

Guerra de redes: ¿Solo en España?

Destacamos en muchas cosas. Sin embargo, estas estrategias no son solo son “made in Spain”.

Fuera de España, la cosa no funciona de manera muy distinta. El propio ex presidente Donald Trump reconoció que plataformas como Twitter resultaron ser una estrategia clave para su victoria en el año 2017.

¿Cómo se libraron de la censura impuesta?

Este tipo de noticias o fake news trajo, como es lógico, una gran censura por parte de los partidos gobernantes en el momento. En el caso de España, se limitó el número máximo de envíos para de algún modo frenar la expansión de noticias que comprometían la correcta información y levantaban más de un grito de enfado o, simplemente, infundían un miedo que no debía existir.

¿Qué hizo la extrema derecha en ese momento? Apelar a la falta de democracia, a la falta de libertad de expresión e invitar gentilmente a la población a usar otro tipo de herramientas donde esta censura no podía alcanzar con sus garras.

Un claro ejemplo de “plataforma alternativa” lo tenemos con Telegram, donde VOX pasó de los 15.000 seguidores a los 40.000 en escaso tiempo, llegando a día de hoy a los 52.000 usuarios, y que representa una de las más usadas a nivel europeo.

Este herramienta de origen ruso se caracteriza por tener libertad casi absoluta de intercambio de información y no es difícil encontrar desde neonazis hasta los famosos “negacionistas”, los cuales afirman que la actual pandemia de la Covid19 tan solo es un plan de los grandes hombres de poder para gobernar a su antojo.

¿Cómo se organiza la extrema derecha para difundir su mensaje en las redes?

La extrema derecha funciona de manera organizada. Y no lo hace de cualquier forma. Usa grupos de comunicación con expertos para lanzar sus consignas en la fecha exacta, en la hora exacta y sobre todo, a la persona exacta.

La idea puede parecer simple, pero es más complicada de lo que vemos a simple vista. Se trata de explotar los algoritmos que se usan en las redes sociales para dar una mayor visibilidad a sus mensajes y expandir su ideología sin límite alguno. Es común que usen diálogos, post, imágenes o noticias donde el miedo, la duda y el odio sean el elemento central.

Un ejemplo lo podemos ver durante la primera oleada de la pandemia, donde era común ver famosos hashtags como #PedroElSepulturero.

Especial mención también a nuestros queridos y odiados “youtubers”, que se han convertido en verdaderos iconos para muchas personas que siguen sus canales y que representan la ideología, los valores y la moral más corrompida de la extrema derecha.

¿Cuál es el objetivo?

Desgastar poco a poco al actual gobierno e ir preparando el terreno que viviremos cuando (y esperemos que sea pronto) la pandemia haya finalizado.

Es entonces cuando su despliegue en las redes sociales será mucho mayor y no será raro escuchar mensajes culpando directamente al Gobierno por su mala gestión y responsabilizándolo de los miles de fallecidos que está causando la pandemia.

Como podéis comprobar, lejos queda ya la propaganda en el buzón. Ahora con un simple clic pueden conseguir batallar en una guerra interactiva que sin duda dará mucho que hablar.

Autor/a