¿A quién beneficia la extradición de Puigdemont?

La detención de Puigdemont en Italia parece haber sorprendido a todos. El ministro Marlaska aseguraba esta mañana haber tenido conocimiento de ella a través de las autoridades italianas, tras haberse producido.

Pero es una detención que no tiene nada de azarosa. Al contrario, tiene toda la pinta de ser un movimiento muy calculado. La pregunta es ¿cómo afecta este movimiento a los diferentes actores políticos? Como en una partida de billar, aquí las carambolas pueden ser múltiples.

Lo primero que debemos tener en cuenta es que la extradición de Puigdemont a España no está asegurada. Puede producirse o no, y cada uno de esos escenarios beneficia o perjudica a diferentes actores.

En el caso de que finalmente se produzca la extradición, el primer beneficiado sería Junts, que tras el nuevo status quo con la mesa de diálogo ha perdido toda relevancia. Con este movimiento, recupera protagonismo y obliga a Esquerra Republicana a retomar mensajes como la represión, la amnistía y la autodeterminación. Junts vuelve a una posición que había perdido y arrastra a los republicanos a posicionarse de nuevo en el conflicto volviendo al punto de partida preelectoral catalán.

Por otro lado tenemos a las derechas españolas, otras grandes beneficiadas de la extradición, que cogen munición para retomar el tema de los indultos y continuar con el conflicto catalán.

Los más perjudicados sin duda serían los protagonistas del nuevo status quo (Gobierno Central y Esquerra),  a quienes esto les llega como una “patata caliente”. Al no ser un movimiento que nace del propio gobierno, de momento no le queda otra que mantenerse a la expectativa y esperar acontecimientos para reposicionarse.

En cuanto a ERC, Oriol Junqueras ya ha manifestado que no se debería cerrar la vía del diálogo, pero a la vez reconoce que la posible extradición de Puigdemont dificultaría el proceso. Algo similar ha expresado Pere Aragonès, que defiende el diálogo pero al mismo tiempo exige el fin de la represión.

La mesa de diálogo se ve así afectada, y todo el esfuerzo de reconstrucción de puentes corre el riesgo de quedar dinamitado, sin olvidarnos de la negociación de Presupuestos, para los que también se necesita a los de Aragonés.

Por otro lado tenemos al propio Puigdemont, tremendamente perjudicado por la mesa de diálogo, que deja de ser noticia pasando a la irrelevancia, lo que implicaría también el riesgo para sus propias finanzas.

No es la primera vez que Puigdemont es arrestado, y de momento no ha pisado suelo español. Lo que llama la atención es que se haya elegido a Italia como escenario de los hechos. La cuestión es si tiene la suficiente valentía y agallas para cumplir condena por la causa, o solo ha sido la excusa para reavivar el fuego.

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